4:17 p. m.
Qué harías si te dijera -sí, a ti-, que hoy me voy,
que me cansé de vivir.
Que ya no pretendo seguir,
que para qué.
Qué harías?
Me detendrías?
O me darías una razón.
Una o varias que me convenzan,
que me convenzan de que todo -o algo- vale la pena.
Aunque yo ya haya perdido cualquier interés.
Qué harías?
Qué harías si te dijera que me voy,
que me voy para siempre.
Que si eso pasa, ya no habría manera de volver,
que si tomo la decisión, nunca más nos veríamos.
Qué harías?
Me abrazarías?
Para tal vez así intentar detenerme,
y tal vez esa sea la razón.
Mi razón para quedarme.

